Biografía

Santiago, Chile
30 de Marzo de 1920 – 26 de Febrero de 2004

Alfredo Villaseca Escobar Vivió siempre para los demás: su familia, sus pacientes y su prójimo. Y todo lo hizo en búsqueda de su Dios. Para él, la medicina fue un apostolado, al servicio de los enfermos, en especial, de los más desposeídos.

¡Qué gratificante es para sus hijos el que constantemente sus antiguos pacientes nos lo recuerden como un gran médico, tan profesional, dedicado y desprendido! Sencillo en extremo, jamás hizo el más mínimo alarde de los numerosos dones que recibió. Sólo le importaba darse por entero.

El gran amor de su vida fue nuestra mamá, a quien cariñosamente llamaba Delanita, y de cuya presencia no podía prescindir. Este amor se irradiaba, no sólo a su familia, sino que a su entorno, constituyendo su hogar un lugar de acogida para todos: abierto, alegre e inolvidable.

por Adriana Villaseca Délano

Comments are closed.